Merlin Sheldrake, Toby Kiers y Giuliana Furci: la revolución de los hongos en el Climate Breakthrough Award 2025

 Mycorrhizal fungí creciendo con la raíz de una planta. Credit: Dr Yoshihiro Kobae 

Imagina un vasto reino oculto bajo tus pies: una red de filamentos vivos que conecta bosques, recicla nutrientes y almacena carbono. Tres visionarios dedicados a este “mundo micelial” acaban de ser galardonados por impulsar ese reino subterráneo al centro de la lucha climática. Merlin Sheldrake, Toby Kiers y Giuliana Furci – cada uno con un “superpoder” único en divulgación, ciencia y conservación fúngica – han ganado conjuntamente el prestigioso Climate Breakthrough Award 2025, el mayor premio climático para individuos a nivel mundial.

Este reconocimiento otorgará al equipo una financiación flexible de varios años (4 millones de dólares) para desarrollar y escalar su audaz iniciativa, que busca una transformación a gran escala en políticas, economía y sociedad frente a la crisis climática. ¿Por qué un premio climático destaca ahora a los hongos? Porque estos expertos han identificado un “punto ciego” enorme en el movimiento climático: el papel crítico del reino fúngico en la salud del planeta.


¿Por qué este premio es importante para el reino fúngico?

Los hongos cumplen un papel central en el ciclo del carbono y la regeneración de ecosistemas. Las redes micorrícicas bajo el suelo retiran miles de millones de toneladas de CO₂ cada año, almacenando hasta el 75% del carbono terrestre. Sin embargo, más del 90% de las áreas de mayor diversidad fúngica siguen sin protección.

Con el Climate Breakthrough Award, Sheldrake, Kiers y Furci impulsarán una agenda para que los hongos entren por fin en el debate climático global: desde regulaciones ambientales que incluyan la funga (término ya propuesto para referirse a la diversidad de hongos junto a la flora y fauna), hasta proyectos de restauración que aprovechen micorrizas para secuestrar carbono y regenerar suelos degradados.


¿Quiénes son estos embajadores de la funga?

Foto de los tres galardonados, Giuliana Furci, Merlin Sheldrake y Toby Kiers – Fuente Instagram 

Giuliana Furci: la defensora de la funga

En 2012, Giuliana fundó la Fundación Fungi, la primera ONG del mundo dedicada exclusivamente a la conservación de hongos. Gracias a su trabajo, Chile se convirtió en el primer país en incluirlos en su legislación ambiental. Además, Giuliana acuñó el término funga, abriendo un camino para que los hongos aparezcan junto a flora y fauna en políticas de conservación internacionales.

Su labor ha inspirado a gobiernos, organizaciones y comunidades a considerar a los hongos como parte de la biodiversidad a proteger. Es la voz activista y política de este trío.

Merlin Sheldrake: el narrador de la vida entrelazada

Biólogo y autor del bestseller Entangled Life (La red oculta de la vida), Merlin ha logrado algo extraordinario: conectar a millones de personas con la belleza y complejidad del micelio. Su capacidad para traducir la ciencia en historias cautivadoras ha cambiado la percepción pública de los hongos.

Como divulgador y científico, ha impulsado junto a Furci la iniciativa Fauna Flora Funga, que ya logró que varios países incluyeran a los hongos en planes de biodiversidad. Merlin aporta la magia del relato científico, indispensable para inspirar acción global.

Toby Kiers: la exploradora del subsuelo

Profesora de biología evolutiva en Ámsterdam, Toby ha pasado dos décadas investigando cómo los hongos micorrícicos distribuyen carbono y nutrientes bajo tierra. Sus estudios revelan que las redes fúngicas funcionan como cadenas logísticas vivientes, capaces de transportar recursos en pulsos bidireccionales.

Además, cofundó SPUN (Society for the Protection of Underground Networks), un proyecto internacional que ya cartografió la biodiversidad fúngica de suelos en más de 100 países. Su joya es el Underground Atlas, el primer mapa global de diversidad micorrícica. Este atlas no solo muestra dónde están los “puntos calientes” fúngicos, también ofrece datos para guiar políticas de conservación y proyectos de restauración ecológica.


Ciencia, acción y comunicación: una tríada micelial

Mapa global del proyecto Underground Atlas de SPUN, que muestra la diversidad y distribución de hongos micorrícicos bajo el suelo.

Lo fascinante del “fungi team” es cómo sus talentos se entrelazan como el propio micelio: Merlin comunica, Toby aporta datos y ciencia de vanguardia, Giuliana convierte ese conocimiento en políticas y acción. Juntos, quieren cerrar un vacío enorme en el movimiento climático: la ausencia de los hongos en estrategias de conservación y mitigación.

Su visión es clara: no se puede resolver la crisis climática sin los hongos. Proteger sus redes subterráneas significa proteger el mayor sistema de reciclaje y almacenamiento de carbono de la Tierra.


Boscum y las setas: hacia una economía circular y regenerativa

En Boscum también somos una triada micelial y nosotros celebramos esta noticia con entusiasmo – los hongos son el corazón de nuestro trabajo: cultivarlos, transformarlos en alimentos y extractos medicinales, y demostrar su potencial en una economía circular. Allí donde otros ven residuos – nosotros vemos nutrientes para el micelio, nutrientes para transformar el mundo, nuestro bienestar y a nosotros mismos.

La victoria de Sheldrake, Kiers y Furci confirma lo que vivimos día a día: los hongos son arquitectos de la regeneración, aliados indispensables para rediseñar sistemas productivos que imiten los ciclos de la naturaleza. Que reciban el Climate Breakthrough Award significa que el mundo empieza a reconocerlos como tal.

En palabras sencillas: el futuro será fúngico, o no será sostenible.

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